La presencia de animales sueltos en las principales rutas de Rengo vuelve a generar preocupación entre vecinos y conductores. La semana pasada una vaca murió tras ser impactada por un vehículo en el sector del Convento, camino a Rosario, evidenciando una situación que desde hace tiempo representa un riesgo para la seguridad vial.
Sin embargo, lejos de solucionarse, el problema continúa. Durante esta jornada nuevamente se observaron animales transitando libremente por la misma ruta, en un sector de alto flujo vehicular y a escasos metros de un semáforo, aumentando el peligro de nuevos accidentes.
La pregunta que surge es inevitable: ¿dónde están los dueños de estos animales? ¿Quién responde cuando son dejados para pastar sin control y terminan ocupando caminos públicos? Asimismo, cabe preguntarse qué acciones de fiscalización están realizando los organismos responsables para prevenir este tipo de situaciones.
La semana pasada, afortunadamente, el accidente solo dejó daños materiales. Pero la realidad es que la próxima vez las consecuencias podrían ser mucho más graves, incluso con pérdida de vidas humanas.
Los vecinos exigen medidas concretas y sanciones ejemplares para quienes, por negligencia o irresponsabilidad, permiten que sus animales circulen libremente por sectores urbanos y rutas de alto tránsito. No se puede esperar una tragedia para actuar.
La comunidad queda a la espera de una respuesta de las autoridades competentes y de acciones efectivas que permitan evitar que esta situación siga poniendo en riesgo a conductores, pasajeros y peatones.

