El parlamentario subrayó que la nueva norma deja de tratar el cuidado como un problema privado y lo transforma en una responsabilidad del Estado, beneficiando a personas mayores, con discapacidad, en situación de dependencia y a quienes cumplen esta tarea sin remuneración.
Como un paso histórico en materia de justicia social calificó el senador por la región de O’Higgins, Juan Luis Castro, la aprobación en el Senado del proyecto de ley que reconoce el derecho al cuidado y crea el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados, iniciativa que quedó en condiciones de convertirse en ley de la República.
Durante su intervención en sala, el parlamentario enfatizó que el cuidado “sostiene la vida cotidiana de miles de familias, pero por años ha sido invisible”, recordando que en Chile más de un millón de personas cuidan a otras, en su mayoría mujeres, sin remuneración, sin redes de apoyo y muchas veces postergando su propio desarrollo personal y laboral.
Castro explicó que la nueva ley cumple tres objetivos centrales: reconocer el cuidado como un derecho social, ordenar y coordinar la oferta pública existente mediante un sistema nacional, y poner en el centro a las personas cuidadoras, reconociendo su labor como trabajo socialmente relevante. “Cuidar deja de ser solo un problema privado y pasa a ser una responsabilidad que el Estado debe asumir, organizar y acompañar”, sostuvo.
El senador también fue enfático en aclarar que la norma no crea bonos ni pagos automáticos, pero sí establece el marco legal e institucional indispensable para avanzar en políticas públicas reales y sostenidas en el tiempo. “Sin esta ley no hay sistema, sin sistema no hay política pública en cuidados, y sin política pública las cuidadoras siguen solas”, advirtió.
Finalmente, Juan Luis Castro señaló que esta ley permitirá avanzar hacia una nueva organización social del cuidado, reduciendo la carga que históricamente ha recaído en las mujeres y fortaleciendo el rol del Estado, los municipios y las comunidades. “Aprobar este proyecto es decir que el cuidado importa y que quienes cuidan no están invisibles. Es un acto de justicia social y un avance concreto hacia un Chile más justo”, concluyó.

