Servicios públicos, autoridades locales y organizaciones de regantes participaron en el primer encuentro del estudio a nivel de diseño del Embalse Bollenar, instancia convocada por el Ministerio de Obras Públicas para informar alcances, beneficios y etapas del proyecto.
En Rancagua se desarrolló el primer encuentro interinstitucional del Diseño del Embalse Bollenar, una reunión informativa convocada por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), que reunió a diversos servicios públicos y actores estratégicos del territorio vinculados a la gestión hídrica.
En la jornada participaron representantes de la Municipalidad de Rengo, la Seremi de Obras Públicas, la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), la Comisión Nacional de Riego (CNR), INDAP, SAG, CONAF, organizaciones de regantes, servicios sanitarios rurales, además de equipos técnicos del ámbito hídrico, entre otros organismos del Estado.

Durante el encuentro se presentaron los principales beneficios del Embalse Bollenar, concebido como una infraestructura multipropósito. La iniciativa permitirá fortalecer el riego agrícola, controlar crecidas invernales, respaldar los sistemas de Agua Potable Rural (APR) y sanitarias, apoyar el combate de incendios forestales, y promover el desarrollo local, el empleo y el turismo.
El inspector fiscal titular del estudio de diseño, Jimmi Jorquera, destacó que “esta primera instancia resulta clave para recoger observaciones desde el inicio del proceso, generando un espacio de participación y diálogo integral entre los distintos servicios, interesados en conocer tanto los beneficios como los impactos potenciales del proyecto”.
Más superficie regada y mayor seguridad hídrica
Actualmente, el valle riega cerca de 5.700 hectáreas, principalmente con aguas del río Claro. Con la construcción del embalse, cuya capacidad se estima en aproximadamente 59 hectómetros cúbicos (HM³), esta superficie podría aumentar hasta 9.000 hectáreas, entregando mayor seguridad hídrica y estabilidad productiva al territorio.
En materia ambiental, Jorquera explicó que el proyecto contempla un enfoque gradual y responsable. Si bien el estudio de impacto ambiental se desarrollará una vez concluido el diseño, ya se considera un análisis ambiental preliminar y una incorporación temprana de las comunidades y actores potencialmente afectados, incluso frente a impactos indirectos como el aumento del tránsito vehicular.
El contrato de diseño tiene una duración programada de dos años, con posibilidad de extensión. De cumplirse los plazos, el diseño podría finalizar durante 2028, dando paso al proceso de evaluación ambiental, estimado entre uno y dos años. De esta forma, el estudio podría contar con Resolución de Calificación Ambiental (RCA) hacia fines de 2029, para luego iniciar la etapa de construcción, que normalmente se extiende por cerca de cinco años.
Respaldo municipal y visión de largo plazo
El alcalde de Rengo, Enrique del Barrio, valoró la iniciativa y reafirmó el compromiso del municipio con el proyecto, señalando que “el embalse será un apoyo fundamental tanto para la agricultura como para los sistemas de APR, considerando el impacto directo que la escasez hídrica tiene en la comuna”. Asimismo, destacó que, pese a las legítimas preocupaciones ambientales, se trata de una obra necesaria que también genera empleo y desarrollo local.

Desde las organizaciones de regantes, el presidente de la Junta de Vigilancia de Rengo, Álvaro Paredes, advirtió sobre la compleja situación hídrica actual, marcada por deshielos adelantados y una oferta de agua cada vez más delicada. En ese contexto, el Embalse Bollenar se proyecta como una obra estratégica para asegurar el riego, el consumo humano y mitigar los efectos de crecidas invernales, como las registradas en 2023.
Por su parte, el vicepresidente de la organización de regantes, Carlos Ortiz, resaltó el carácter participativo del proceso impulsado desde la licitación adjudicada a la empresa Typsa, destacando el trabajo con APR, establecimientos educacionales y la ciudadanía para informar, acompañar y generar conciencia sobre el uso responsable del recurso hídrico.
Finalmente, los equipos técnicos valoraron el clima constructivo de la reunión, destacando que ya se definieron próximos trabajos en terreno y el inicio de acciones preliminares. Coincidieron en que los objetivos del embalse —riego, seguridad de agua potable, control de crecidas, apoyo ante incendios forestales y desarrollo turístico— cuentan con una visión compartida entre las instituciones y organizaciones involucradas.

