Treinta y seis jóvenes de diversas comunas de la región de O’Higgins dieron un importante paso para cumplir sus sueños y comenzar sus emprendimientos agropecuarios, gracias al programa Mi Primer Negocio Rural. En un encuentro realizado en Palmilla, compartieron avances y experiencias, junto al director regional de INDAP, Braulio Moreno; otros funcionarios, y la presidenta del Consejo Asesor Regional (CAR), Mónica Rodríguez. También participó Freddy León, representante de la consultora InnovaAcción, responsable de la implementación del programa.
Durante la jornada se presentó un informe sobre la puesta en marcha de la iniciativa y los resultados de las capacitaciones realizadas a los 36 jóvenes seleccionados de la región. Además, se exhibió un video con testimonios de los jóvenes emprendedores, quienes explicaron sus proyectos y expectativas.
El programa Mi Primer Negocio Rural busca apoyar a jóvenes del mundo rural para que inicien su primer emprendimiento agropecuario. Ofrece financiamiento de hasta $3,5 millones para inversión inicial y $700 mil para capital de operación, junto con asesoría técnica durante tres años en áreas como producción, comercialización, formalización, marketing y contabilidad.

HISTORIAS QUE INSPIRAN
Orlando Gómez, apicultor de Pichilemu, cumplió el sueño heredado de su abuelo: dedicarse a la apicultura. Gracias al programa, Orlando pasó de tener 7 colmenas a 40, invirtiendo en frascos, etiquetas y nuevas colmenas. “Fue un sueño hecho realidad. Estoy feliz y agradecido de INDAP”, comentó.
Gerónimo Manríquez, de San Vicente de Tagua Tagua, decidió potenciar su pasión por los caballos y el turismo rural. Con el apoyo recibido, mejoró la alimentación y cuidado de sus animales para ofrecer cabalgatas guiadas en la zona. “Quiero que más gente conozca el campo y disfrute esta experiencia”, señaló.
Paulina Méndez, emprendedora avícola, transformó su vida tras dejar Santiago para instalarse en el campo, en la comuna de Paredones. Pasó de tener 53 gallinas a más de 300, gracias a la inversión en infraestructura y aves. Hoy vende huevos y busca formalizar su negocio. “Es una gran oportunidad para quienes quieren emprender”, afirmó.
Desde el sector Las Peñas, en la comuna de San Fernando, Daniela Astorga decidió dar vida a un proyecto que soñaba hace más de una década: producir hongos comestibles. “La idea surgió hace 10 años, cuando hice un curso en Santiago sobre hongos y otro de bioconstrucción, porque quería levantar mi emprendimiento con materiales naturales. Por distintos motivos lo fui postergando, pero siempre estuvo en mi mente”, expresó.
Hoy, gracias al programa Mi Primer Negocio Rural, Daniela está concretando ese sueño. Su proyecto contempla la producción de hongos ostra, reconocidos por su fácil cultivo y alto valor nutricional. Para ello, instalará un sistema de producción en un container adaptado, con repisas y condiciones controladas. “Antes había hecho pruebas a pequeña escala, pero ahora estoy en la fase de construcción de la infraestructura. Ya tengo alianzas con productores que me proveerán la semilla inoculada, lo que acorta el proceso”, explicó.
Para Daniela, el apoyo de INDAP marca una diferencia fundamental: “No es solo un fondo concursable que entrega recursos y ahí termina. Este programa nos acompaña con asesoría durante tres años, lo que significa respaldo y la posibilidad de crecer. Es una oportunidad enorme, no solo para mí, sino también para mi familia y para el desarrollo de nuestro territorio”, agregó.
Karla Villanueva, artesana de Malloa, aprendió el oficio de trabajar la totora y el mimbre gracias al programa Mujeres Rurales INDAP-PRODEMU. Por eso, cuando supo del inicio de Mi Primer Negocio Rural no lo dudó y se inscribió de inmediato. “Es una muy buena oportunidad para crecer y fortalecer este proyecto de artesanía en mimbre y totora”, manifestó.
El director regional der INDAP, Braulio Moreno, indicó que a través de este programa se busca que los jóvenes sean protagonistas del desarrollo rural y que el campo se transforme en un mundo de oportunidades y desarrollo para ellos y sus familias. Añadió que es una iniciativa de INDAP que busca apoyar a jóvenes rurales para que inicien su primer negocio agropecuario; otorgándose fondos, capacitación y asesoría para fortalecer sus proyectos.

