Por: Jesús De Pablo Becerra.

La preocupación por el medio ambiente es relativamente reciente en el país, lo cual constituye un tema central en nuestro modelo de desarrollo y de carácter decisivo para el futuro de nuestro país, actualmente concita el creciente interés del conjunto de actores nacionales, y frente a lo cual se constata la existencia de acuerdos en diversos aspectos, así como también algunas discrepancias que a veces son irreconciliables.

El gobierno de turno, al explicitar su Política Ambiental tiene que realizar un gran esfuerzo de diseño y coordinación, y por sobre todo, un gran compromiso con el país, asumido como un política de estado que no esté sujeta a interpretaciones sectoriales. Para ello debe mostrar avances y realizaciones muy destacables, partiendo de la premisa que la Política Ambiental posee un carácter permanente y es colectivamente perfectible.

Nuestro objetivo como sociedad renguina es avanzar en forma segura y persistente, en una búsqueda incesante de un amplio consenso comunal en torno al desarrollo sustentable, que por cierto requiere de la participación de todos los sectores ciudadanos. Y qué duda cabe, es así como emerge con una gran fuerza la invitación a todos los ciudadanos renguinos, a participar en el desafío comunal que significa lograr un desarrollo sustentable para nuestra comuna. Estamos ciertos que ésta Política Ambiental, cuyo objetivo es promover la sustentabilidad ambiental del proceso de desarrollo, contribuye al mejoramiento de la calidad de vida de todos los renguinos y al bienestar de nuestras futuras generaciones. Por lo tanto majaderamente invitamos a todos a unirse a este gran desafío comunal, liderado por cierto que por nuestras autoridades comunales.

Para  graficar este gran desafío que debemos asumir, como materia básica hay una frase que lo explica totalmente: “Un desarrollo sustentable debe conservar la tierra y el agua, los recursos genéticos, no degradar el medio ambiente, ser técnicamente apropiado, económicamente viable, y socialmente aceptable.” Como podemos ver, no queda nada al azar, es de suyo pues estar muy conscientes en cada momento, de la trascendencia de nuestra interacción con nuestro entorno, ya que su objetivo central es el mejoramiento equitativo de la calidad de vida de los ciudadanos, de manera tal no comprometer las expectativas de las generaciones futuras.

En justicia, ante lo expuesto resulta evidente que tenemos  un gran desafío ante nosotros, como comunidad, lo primero es que como renguinos conscientes y comprometidos, mostremos una actitud amistosa con nuestro medio ambiente, sin sacar ventajas personales, lo que en estos últimos tiempos no se ha visto para nada, por ejemplo en la realización de eventos masivos al aire libre tales como celebraciones de efemérides, festivales, la Fiesta de la Vendimia, y diversas ferias públicas, eventos a los que no se está cuestionando su razón de ser, sino la respuesta al compromiso ciudadano antes mencionado. Es en éstos eventos masivos de la comunidad,  en que el deterioro del bien común no se condice con en beneficio aportado por el evento, que la autoridad debe hacer extensión de la importancia que tiene el medio ambiente y el manejo racional de éste. (Plan maestro).

Para lograr con éxito un desarrollo sustentable, podemos representarlo por un triángulo cuyos tres vértices—la calidad de nuestro medio ambiente, el crecimiento económico, y la equidad— deben estar en un perfecto equilibrio dinámico. En consecuencia, es fundamental que el desarrollo sustentable sea una real armonización de las políticas económicas, las políticas sociales y las políticas ambientales.

El foco de la Política Ambiental de nuestra comuna y su fin último, es la calidad de vida de todos los ciudadanos y de las generaciones futuras. La gestión ambiental es una función eminentemente pública, de responsabilidad individual y colectiva, que requiere del compromiso y la participación de toda la sociedad civil, incluyendo en ella al sector productivo privado, de tal forma que el conjunto de la sociedad esté dispuesto a asumir los costos que implica el implementar tal política. Significa también un proceso continuo del mejoramiento de la capacidad de gestión global de nuestro país.

En ausencia de una normativa ambiental “efectiva”, en el desarrollo económico ha significado durante décadas, la acumulación de un pasivo ambiental, cuyas expresiones principales son las siguientes:

• Contaminación atmosférica asociada a las áreas urbanas, a la industria, a la minería y a la generación eléctrica.

• Altos índices de contaminación hídrica, por la disposición sin tratamiento de residuos líquidos domiciliarios e industriales.

• Inadecuado manejo del crecimiento urbano y sus principales derivados.

• Inadecuado manejo y disposición de residuos sólidos, domésticos e industriales

• Erosión y degradación de suelos, por la aplicación de técnicas silvo-agropecuarias deficientes, crecimiento urbano y manejo inadecuado de residuos sólidos.

• Amenazas al bosque nativo por sobre-explotación y carencia de medidas adecuadas de protección.

• Pérdida de recursos hidro-biológicos.

• Deficiente gestión de sustancias químicas peligrosas.

A modo de corolario podemos decir:

La preocupación central de la Política Ambiental es la calidad de vida de la gente.
Los éxitos de la política económica pueden ser menoscabados si no se potencian con logros de carácter ambiental.

El desarrollo sustentable persigue integrar las metas sociales con las metas económicas y ambientales en la búsqueda de la equidad social.

La equidad social se refiere a la igualdad de oportunidades en el acceso a los beneficios del desarrollo y a una calidad de vida digna.

Esto incluye el derecho de todos los ciudadanos, por siempre, a vivir en un entorno limpio, sano y que permita el goce de la naturaleza. En este contexto, es fundamental el esfuerzo conjugado de las políticas ambientales y las políticas sociales del nivel local regional y nacional. No es casual que los sectores más pobres de la población sean los que sufran las peores condiciones de calidad de vida, y sean los más agredidos por la contaminación y otras externalidades negativas del desarrollo. La lucha contra la pobreza tiene un aliado importante en la Política Ambiental, reforzando así el proceso de desarrollo sustentable que debe impulsar el Gobierno de modo permanente.

Por todo esto creo que como ciudadanos, debemos actuar con responsabilidad y firmeza en el apoyo a toda aquello que apunte a una mejor calidad de vida, de la cual en gran medida todos los somos actores responsables y beneficiarios directos.

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