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La ley de inclusión laboral entró en vigencia el primero de abril de este año, y su objetivo es eliminar la discriminación que no pudo suprimir la Ley 18600, particularmente su artículo 16, que permitía a las personas con capacidades intelectuales disminuida  poder percibir salarios inferiores al sueldo mínimo, es decir, a éstas personas se le pagaba menos del sueldo básico establecido para todos los chilenos. El nuevo cuerpo legal, a las empresas con más de cien trabajadores, se les exige incorporar un uno por ciento de aquellas que se encuentren en oferta laboral.

Por otro lado, se cambia el paradigma existente respecto a la autonomía, dignidad e individualidad, en que ya no será posible discriminar a los individuos discapacitados, de tal forma que tengan una participación plena en nuestra sociedad, y fomentando la igualdad de oportunidades.

Ley de Inclusión Laboral (DO Ley N° 21.015)

Chile ha realizado dos estudios formales de medición de la discapacidad, el primero fue el año 2004, y los resultados fueron entregados al año siguiente, su horizonte abarca 10 años, y propone política de discapacidad para que el estado las lleve a efecto. Hace una caracterización y establece los índices de discapacidad en Chile, llegando al 15 por ciento, similar a lo que ocurre en el resto del mundo. En nuestro país, más del 60 por ciento de las personas con discapacidad son mayores de 30 años, y los índices de escolaridad como también el acceso a la salud son muy bajos. La fuente laboral, del total, sólo el  diez por ciento podía tener trabajo, y de éste porcentaje el uno por ciento con contrato laboral y el otro nueve por ciento realizaba actividades de comercio ambulante e informal.

El segundo estudio nacional de discapacidad fue realizado el año 2014, y sus resultados entregados el 2015, pudiéndose establecer una tendencia que venia del año 2004, donde en el ámbito laboral las brechas de inclusión se han manteniendo en forma alarmante. Hoy día se recogen cifras que entre el 75 y el 80 por ciento de las personas con discapacidad mayores de 18 años no tienen un trabajo, y tal vez superior al 85 por ciento según estudios de instituciones privadas, esto es muy grave ya que se está dando cuenta de personas que no tienen educación ni acceso a trabajos bien remunerados e igualmente sin posibilidades a la salud acorde a las necesidades que ellos tienen.

El gobierno, ha calculado entre 3.500 a 4.000 empresas con más de 100 trabajadores en Chile, tanto en el sector público como privado, que deben estar en condición de incorporar personas con discapacidad en su ambiente laboral. Por otro lado, no más de treinta por ciento se han inscrito en la Dirección del Trabajo con contratos de personas con discapacidad. Se mantienen al debe un 70 por ciento de las empresas que deberían hacerlo. Ahora bien, esto afecta a un sector del ámbito laboral en Chile, ya que gran parte del trabajo lo entregan las medianas, pequeñas o micro empresas con el 80 por ciento del trabajo, es decir, las grandes empresas internacionales o chilenas como asimismo el estado, no están dando los espacios para incorporar personas con discapacidad al mundo laboral.

Registros del gobierno a septiembre de este año, casi novecientas empresas han inscrito cerca de 4500 contratos de trabajo con personas con discapacidad.  Dándose cuenta de una discriminación, ya que dos tercios de estos contratos son para hombres y un tercio para mujeres, no obstante que la discapacidad en Chile, según los estudios del año 2004 y 2014 arrojan un número mayor de mujeres que de hombres.

Finalmente, debemos  comentar que esta Ley debería ayudar a incorporar personas con discapacidad al mundo laboral para hacerlas autodependiente, aquí se necesita un cambio cultural importante como sociedad que tiene que ver con tener tolerancia, saber compartir, incorporar e incluir a todas las personas con discapacidad en todos los ámbitos. Claramente las empresas tienen una gran responsabilidad para asumir y dar estos espacios, pero a nivel cultural la sociedad tiene una responsabilidad mayor, porque según especialistas en el ámbito de la discapacidad, uno de los grandes problemas que existe es que nosotros “las personas normales” no sabemos convivir con las personas con discapacidad, las tomamos con distancia, con recelos, una mirada discriminatoria respecto al funcionamiento y resultados que puedan tener, esto es sumamente grave y complejo porque no estamos acostumbrado a trabajar con personas diferentes y eso es algo que tiene que cambiar sobre todo en los ámbitos laborales donde existe cierto perjuicio sobre esta situación, esa es como la gran barrera que hay que superar desde el punto de vista cultural y de sociedad, no son personas enfermas, nos son personas que nos vayan a contagiarnos con nada, son personas que buscan espacios para tener las mismas oportunidades, simplemente eso.

Patricio Luis Bahamondes Rodríguez

Vice-Presidente de la Directiva del Centro de Padres de la Escuela Hospitalaria Puerto Montt

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